Concepto

Las ciudades “charter” son zonas de reforma especiales. Permiten que los gobiernos adopten rápidamente sistemas de reglas nuevas e innovadoras. Las reglas formales de una ciudad “charter,” y las normas que promueven, pueden diferir notablemente del sistema de reglas vigente de un país. El concepto es muy flexible, pero las ciudades “charter” tienen tres elementos en común son:

  1. Terrenos despoblados del tamaño de una ciudad, contribuidos voluntariamente por un gobierno anfitrión.
  2. Cuentan con un fuero que especifica las reglas que regirán la nueva ciudad.
  3. Sus residentes tienen la libertad de vivir en la zona de reforma o fuera de ella.

Las ciudades “charter” se basan totalmente en acciones voluntarias; ninguna persona, empleador, inversor o país puede ser forzado a participar. Sólo los países que quieran establecer nuevas ciudades liberarán los terrenos para hacerlo. El uso de terrenos sin ocupar garantiza que sólo las personas que quieren vivir y trabajar bajo las nuevas reglas se mudarán a la zona de reforma.

El fuero en sí mismo es un documento legal fundacional, no un plan exhaustivo de la ciudad. El fuero describirá el proceso mediante el cual se establecerán las reglas y regulaciones en la ciudad. El fuero también puede dar inicio a un marco legal sobre el cual la ciudad puede crecer y prosperar, mediante el establecimiento de algunas reglas tempranas para fomentar la inversión a largo plazo y garantizar la seguridad y protección de los residentes. Los residentes, empleadores e inversores cumplirán con el fuero, atraídos por la oportunidad de trabajar juntos conforme a sus reglas.
Existen tres roles básicos que los países pueden asumir al establecer una nueva ciudad en una zona de reforma especial:

  1. El terreno proviene de un país anfitrión.
  2. Las personas vienen de un país de origen.
  3. La garantía de que se respetará el fuero proviene de un país garante.

Dado que estos roles puede desempeñarlos un único país o un grupo de aliados, existen numerosos planes posibles de ciudades “charter.” Los siguientes casos hipotéticos ayudan a entender y clarificar las diferentes posibilidades. Sin embargo, no reflejan conversaciones en curso ni proyectos potenciales.

  • Un país puede asumir los tres roles, como lo hizo China al establecer zonas económicas especiales como la nueva ciudad de Shenzhen. Por ejemplo, aparentemente India transita este camino mediante asociaciones públicas-privadas para crear nuevas ciudades en zonas rurales. Tales proyectos podrían posiblemente hacer mucho para aliviar la presión en los barrios marginales en rápido crecimiento en la India y, a la vez, brindar mejores oportunidades sociales y económicas a las personas que terminarían de otro modo residiendo en una de ellas.
  • Un país podría funcionar como el anfitrión y el garante y atraer a residentes de un país de origen específico. Consideremos el caso hipotético de que Brasil establece una nueva ciudad e invita a los haitianos a mudarse a ella. Brasil lideró la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). Es posible que desee crear una opción de salida que permita retirar soldados de Haití incluso mientras genera nuevas opciones para los haitianos que preferirían vivir bajo un conjunto de reglas diferente.
  • Un país podría funcionar como el anfitrión y el país de origen principal, pero el rol de garante podría desempeñarlo un consorcio de los aliados del país anfitrión. Consideremos el caso hipotético de que Mauritania es anfitrión de una ciudad “charter”, Nueva Zelanda y Noruega desempeñan el rol de garantes, y ciertos países de la región, incluso Mauritania, desempeñan el rol de país de origen. Al cooperar con sus aliados en Nueva Zelanda y Noruega, Mauritania podría crear una autoridad de desarrollo capaz de generar niveles de inversión y empleo mucho más altos en la nueva ciudad que los que podría lograr si actúa por sí sola.

Éstas son sólo algunas de las numerosas posibilidades. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calcula que 3,000 millones de personas se mudarán a ciudades en las próximas décadas. La pregunta no es si lo harán, sino dónde y bajo qué condiciones. En las condiciones actuales, muchas de las personas que se mudarán a ciudades terminarán residiendo en barrios marginales. Existe una mejor opción. El mundo tiene espacio para decenas, tal vez cientos de nuevas ciudades “charter.” Ya sea que involucren países que actúan solos o en sociedad, las ciudades “charter” pueden generar oportunidades para que millones de personas tengan acceso a mejores reglas y a una vida más segura, más saludable y más próspera.

Para obtener más información sobre el concepto de ciudades autónomas, visite las páginas de Preguntas frecuentes y Recursos.