Preguntas frecuentes
Antecedentes para las preguntas frecuentes
Una ciudad “charter” es una zona de reforma especial a escala de ciudad que puede adquirir muchas formas. Los elementos comunes son:
- Terrenos despoblados del tamaño de una ciudad, contribuidos voluntariamente por un gobierno anfitrión.
- Cuentan con un fuero que especifica las reglas que regirán la nueva ciudad.
- Sus residentes, inversores y empleadores tienen la libertad de vivir en la zona de reforma o fuera de ella.
Cada ciudad “charter” requiere uno o más países para desempeñar tres roles lógicamente distintos:
- El país anfitrión brinda terrenos despoblados.
- El país o los países de origen proporcionan los residentes.
- El país o los países garantes se aseguran de que se respete el fuero de la ciudad.
Las preguntas frecuentes que se presentan a continuación tratan temas generales y específicos que surgen de tres ciudades “charter” hipotéticas. Tenga en cuenta que estos casos hipotéticos son estrictamente para fines ilustrativos y no reflejan proyectos ni conversaciones reales:
- India es el país anfitrión, de origen y garante
- Mauritania es anfitrión; Francia y Noruega son garantes; varios países de origen
- Brasil es anfitrión y garante; Haití es el país de origen principal
Preguntas frecuentes generales
P: ¿Cuánto terreno se necesita para una nueva ciudad?
R: Es mucho más probable que las ciudades más grandes tengan éxito y apoyen un nivel de vida elevado. El valor del terreno tendrá un aumento superior al proporcional con el terreno total disponible para el desarrollo. Un tamaño objetivo adecuado es de 1,000 kilómetros cuadrados, aproximadamente el tamaño de Singapur y Hong Kong.
P: ¿Qué densidad y población serían viables?
R: Una densidad de 100 personas por hectárea o de 10,000 por kilómetro cuadrado es la mitad de la densidad del área central de París. A esta densidad, 1,000 kilómetros cuadrados permiten una población máxima de 10 millones de personas. La mayoría de los medios de transporte público funcionan de manera eficiente con esta densidad. Como lo demuestra el área central de París, se pueden alcanzar densidades mayores que 100 personas por hectárea en un entorno atractivo sin edificios altos.
P: ¿Quién financiaría la infraestructura necesaria para una nueva ciudad?
R: Los inversores privados que cobren un cargo por los servicios que brinden podrían financiar la infraestructura de la ciudad. Por ejemplo, una empresa como Suez o Aquas de Barcelona, que obtenga un rendimiento mediante el cobro de cargos a los usuarios, podría construir y operar el sistema de agua municipal. Una empresa privada como Aeroports de Paris o Changi Airport Group podría construir un aeropuerto y recibir financiamiento de manera similar. Estas empresas, al igual que otras similares, podrían aprovechar la oportunidad de construir un aeropuerto que podría convertirse en un punto central importante en la región. Debido a las reglas previsibles que se especifican en el fuero de la ciudad, cada tipo de empresa podría contar con un flujo de ingresos derivados de los cargos, acordados por entes reguladores, que podrían durar varias décadas.
P: ¿Quién podría obtener la propiedad del terreno?
R: La autoridad de desarrollo que rige la nueva ciudad podría conservar la propiedad de todos los terrenos y utilizar los incrementos en el valor del terreno para financiar los gastos públicos. La autoridad de desarrollo arrendaría terrenos a promotores inmobiliarios privados. Esos promotores o las personas que les compran propiedades serían los propietarios de las estructuras, pero no del terreno subyacente. Este acuerdo le brinda a la autoridad de desarrollo el incentivo para gastar con prudencia y los recursos para hacerlo. Por ejemplo, un sistema educativo verdaderamente eficaz aumentará los salarios de los trabajadores de la ciudad e incentivará a más empresas para que los contraten. Los ingresos más elevados y la mayor demanda de espacio de los empleadores provocarán, a su vez, un aumento en los montos de pago de arrendamiento de los terrenos.
Como efecto colateral, este acuerdo también garantiza que no habrá ciclos de auge y decadencia por las burbujas especulativas en los precios de los terrenos, y que no se acumularán fortunas privadas por la propiedad de terrenos en una zona especial.
P: ¿Cómo financiaría el gobierno local sus operaciones?
R: Si el gobierno comienza con la propiedad del terreno en la ciudad, puede financiar sus operaciones mediante las rentas sobre el terreno. De hecho, esto equivale a un impuesto del 100% sobre el valor del terreno. En la práctica, es posible obtener rentas de los terrenos al establecer arrendamientos a largo plazo con los promotores inmobiliarios privados, los cuales construirían y serían propietarios de las estructuras. Hong Kong y Singapur han utilizado ampliamente este acuerdo.
P: ¿Quién cumpliría los requisitos para ingresar a la nueva ciudad?
R: Cualquiera. Las ciudades “charter” no son comunidades exclusivas. El objetivo es establecer reglas que maximicen las oportunidades de empleo para los trabajadores, independientemente del nivel de educación o experiencia. Las reglas también deben garantizar que los servicios básicos, como alojamiento y transporte, sean accesibles incluso para quienes comienzan en un empleo de nivel inicial.
P: ¿Qué nivel de capacitación tendrían los trabajadores típicos? ¿Qué tipo de empleos encontrarían?
R: Al principio, muchos de los trabajadores típicos serían personas con poca educación formal, que obtengan su primer empleo remunerado después de haberse mudado a la ciudad. Trabajarían en empleos similares a los de las fábricas que producen prendas y juguetes.
P: ¿Podría un trabajador menos capacitado pagar el servicio de agua municipal suministrada en forma privada?
R: Sí. Las personas que trabajan en fábricas de confección en todo el mundo actualmente pagan el agua. Los cientos de millones de personas que viven en barrios marginales sin servicios públicos suelen pagar mucho más por el agua limpia que las tarifas que cobran empresas como Suez o Aquas de Barcelona.
P: ¿Por qué una ciudad desearía atraer personas sin capacitación?
R: Si se considera la creación de ciudades como un negocio, los miles de millones de trabajadores no capacitados que se mudarán de las áreas rurales a las ciudades en este siglo representan el mercado más grande. En el lenguaje popularizado por C.K. Prahalad, son la base marginada de la pirámide. Actualmente, la mayoría no tiene la oportunidad de mudarse a una ciudad donde puedan estar a salvo de la violencia, obtener un empleo en el sector formal, acceder a los servicios públicos básicos y enviar a sus hijos a la escuela. Las ciudades que brinden servicios a este grupo podrían generar un enorme valor social al contribuir con este mercado, y sin utilizar donaciones filantrópicas.
P: ¿Qué tipo de viviendas podrían pagar estos trabajadores?
R: Viviendas dignas. Según los datos actuales, el espacio de vivienda varía de modo lineal con el ingreso. A medida que aumenten los ingresos las personas alquilarán ó comprarán viviendas más grandes y agradables. Una ciudad que comienza brindando servicios a personas que obtienen empleos de nivel inicial comenzaría por construir viviendas minimalistas pero con acceso a servicios públicos. Se agregarían otras viviendas más grandes con más comodidades a medida se va desarrollando el mercado.
P: ¿El gobierno en la ciudad subsidiaría la vivienda para los trabajadores?
R: El gobierno no puede brindar a los residentes de una ciudad un nivel de vida más elevado al cobrar una renta más costosa por el terreno y, luego, devolverles a los inquilinos el dinero en forma de un subsidio de vivienda. Las personas que trabajan pueden pagar una renta ó una hipoteca.
P: Si los residentes de la ciudad “charter” viven en pequeñas viviendas dignas, ¿su vida allí sería mejor que la vida en un barrio marginal?
R: En una ciudad “charter,” todos los residentes tendrían acceso a los servicios públicos, como agua municipal segura, a un menor costo que el que pagarían en un barrio marginal. No estarían sujetos a reubicaciones arbitrarias exigidas por funcionarios rapaces o líderes de pandillas. Vivirían en un lugar con tolerancia cero ante los delitos y la violencia, un lugar donde las personas deben seguir reglas formales que eviten las actividades perjudiciales, como arrojar residuos en la calle o construir estructuras poco seguras.
P: ¿Las viviendas en una ciudad “charter” se construirían conforme a los códigos de edificación?
R: Es posible. Las personas que rentan viviendas no pueden verificar con posterioridad si el edificio donde vivirán se construyó para brindar seguridad. Los códigos de edificación son una manera de resolver la asimetría de la información. Los códigos de edificación eficientes pueden garantizar la seguridad sin restringir la oferta de viviendas dignas y económicas.
P: ¿Qué tipo de sistema de salud podrían pagar las personas que viven en una ciudad “charter”?
R: Un sistema mejor que los que muchas personas dejarían atrás en pueblos rurales y mejor que los que se ofrecen a trabajadores similares en otras partes del mundo. La atención de la salud es una actividad con mano de obra intensiva. La mano de obra sería económica en una ciudad “charter.” Los sistemas bien organizados que cuentan con trabajadores de atención de salud con un nivel de capacitación moderado (como aquéllos en muchos pueblos de países en desarrollo) pueden ofrecer mejoras sustanciales en la salud. En ciudades densamente pobladas, algunos especialistas médicos adecuadamente capacitados también pueden estar disponibles para atender a quienes necesiten atención especial.
En muchos países en desarrollo, las empresas que dirigen fábricas proporcionan centros de salud propios a sus trabajadores porque no tienen otra opción. Las empresas hacen esto porque desean que sus trabajadores gocen de buena salud. Contar con un sistema en toda la ciudad sería mucho más eficiente. El gobierno tendría un incentivo para garantizar que haya atención eficiente disponible, ya que esto permitiría que la ciudad sea más atractiva para los trabajadores y los empleadores. Las empresas estarían dispuestas a pagar mayores salarios en una ciudad donde pueden evitar los costos de ofrecer atención de la salud en sus propias instalaciones. Al igual que con la mayoría de las demás actividades no esenciales, las empresas preferirían “tercerizar” su tarea si otro puede llevarla a cabo en forma más eficiente.
P: ¿El gobierno de una ciudad “charter” tendría el incentivo de invertir en educación?
R: Para un gobierno de una ciudad financiado por las rentas de sus terrenos, la mejor manera de aumentar los ingresos es mediante políticas que permitan salarios reales más elevados. Los salarios más elevados aumentarán el consumo per cápita de viviendas y el valor de las rentas de los terrenos de la ciudad. Debido a que la educación aumenta en forma directa la productividad de la mano de obra, genera un rendimiento elevado en forma de mayores salarios reales. La disponibilidad de un buen sistema educativo también hace a la ciudad más atractiva para los inmigrantes. Por lo tanto, si los líderes de la ciudad brindan una educación efectiva, esto los ayudará a cumplir con su objetivo.
P: ¿Una ciudad “charter” tendría un plan maestro diseñado por el gobierno?
R: Algunos aspectos de la planificación inevitablemente recaerán en el gobierno. Por ejemplo, el gobierno debe decidir si los vehículos deben conducirse a la izquierda o a la derecha y hacen cumplir esa regla. Es mejor delegar otras actividades de planificación a los actores privados. Por ejemplo, claramente el gobierno no debería decirles a las empresas lo que deben producir.
Establecer una nueva ciudad no significa tampoco que la ubicación espacial de la actividad económica deba tener una planificación centralizada. El fuero de la ciudad es un documento legal fundacional, y no un plan exhaustivo. El mundo puede admitir diversas estrategias de desarrollo urbano. Algunas ciudades pueden seguir una estrategia intensiva de mayor planificación similar a la de la reconstrucción de París por Haussmann en el siglo XIX. Otras pueden optar por deshacerse de las restricciones de zonificación o recurrir en mayor medida al proceso descentralizado de las decisiones individuales respaldado por Jane Jacobs.
P: ¿Qué significaría una nueva ciudad dentro de un país anfitrión para la inmigración?
R: Una prueba clave del éxito de la zona es si puede atraer a personas que actualmente abandonan su país en busca de oportunidades socioeconómicas en el exterior. Para encontrar empleo, demasiados inmigrantes de países con bajos ingresos dejan atrás a sus familias y recorren largas distancias en condiciones peligrosas hacia países donde enfrentan la amenaza de la deportación. Una ciudad “charter” puede brindar oportunidades socioeconómicas más cerca del país de origen y permitir a los inmigrantes potenciales encontrar empleo en un entorno más seguro, en donde tengan residencia legal, igualdad de protección ante la ley y la libertad de trasladarse con toda su familia.
